El sello DECCA publicó en 2025 una caja de 25 CDs titulada Richard Wagner Edition Bayreuther Festspiele, con un amplio legado discográfico procedente del Festival. Tiene lugar casi dieciocho años después de que, en 2008, publicara la caja The great operas from the Bayreuth Festival. Ambas ediciones han supuesto un hito discográfico y en este artículo procedemos a comentarlas.
En 2008, el sello DECCA publicó una flamante caja amarilla con el Canon de Bayreuth, presidida en la portada por el cuadro Das Rheingold de Hermann Hendrich (1854-1931). La portada del librillo, en un sereno tono azul, estaba presidida por un dibujo de Bayreuth de noche con el Festspielhaus rodeado de árboles al fondo de la composición, obra de Otto Flechtner en 1931. Era la segunda edición completa del Canon procedente de Bayreuth publicada de forma oficial, y sin duda superó a la primera, la Richard Wagner Edition que publicó Philips en CD en 1992 con la bendición de Wolfgang Wagner, que no contenía lo mejor del Nuevo Bayreuth -esto exasperaba a Ángel Fernando Mayo en su Guía Wagner-: ciertamente contenía un Tristán histórico, el de Karl Böhm (1966), cedido por DG, y un Tannhäuser vocalmente referencial, el de Wolfgang Sawallisch (1962), pero junto a estos dos registros se encontraba el Holandés de Nelsson (1985), el Lohengrin de Schneider (1990), los Maestros de Varviso (1974), el Anillo de Boulez (1979-80) y el Parsifal de Levine (1985), registros todos ellos que no pueden competir con los antecitados. No era la primera vez que se completaba el Canon con registros de Bayreuth, pues ya existían grabaciones oficiales y extraoficiales circulando -Philips, por su parte, ya había registrado Holandés en 1961 y Tannhäuser (incluido en esta colección), Lohengrin y Parsifal en 1962, y antes que ella EMI y DECCA habían colocado micrófonos en el Festspielhaus-, pero sí fue la primera vez que se presentaba de manera oficial y como conjunto. Todas las grabaciones eran en vivo y procedían de varias tomas de las funciones.
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Exterior de la Richard Wagner Edition de Philips
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Desconozco si el proyecto de 2008 tuvo algo de homenaje a Wolfgang Wagner con su despedida de la dirección de la dirección del Festival después de 57 años, pero lo cierto es que esta caja fue desde el primer momento un indispensable. La etiqueta -en inglés- pegada en la portada no podía ser más explícita: Interpretaciones clásicas de las óperas completas de repertorio de Wagner. (...) Con cantantes legendarios incluyendo: Birgit Nilsson, Wolfgang Windgassen, Gustav Neidlinger, Theo Adam, Anja Silja, Jess Thomas y Karl Ridderbusch. Grabaciones en vivo definitivas procedentes del Festival de Bayreuth. (...). Aún me acuerdo cuando vi esta caja en el verano de 2009, siendo estudiante, en una tienda de discos de Salzburgo. Me lancé a su compra inmediatamente. Y no era cara, creo que me costó en torno a los 50 euros. Ahora bien, el librillo se limita a elencos y listas de pistas, y los CDs se guardan en sobrecitos de papel.
Que las grabaciones eran definitivas nadie lo duda: no porque sean indiscutiblemente las mejores de toda la discografía -si bien el nivel global es de sobresaliente pese a algún altibajo leve que tendremos oportunidad de comentar-, sino porque contenía, prácticamente, todo lo grabado en las mejores condiciones sonoras de los años dorados del Nuevo Bayreuth: el estéreo era un indispensable. A día de hoy esta caja sigue a la venta por internet, tanto de segunda mano como de stock de algunas tiendas online, si bien ya está descatalogada. Un breve comentario sobre su contenido:
Como primera aproximación, hay que tener en cuenta que esta caja utiliza buena parte de los registros procedentes de Philips, compañía holandesa que consiguió colocar micrófonos en el Festspielhaus a partir de 1961, pasadas las turbulentas relaciones que los hermanos Wagner habían tenido con EMI y su cláusula blindaje, y el desinterés que DECCA tuvo respecto a Bayreuth después de 1955, cuando John Culshaw comenzó a gestar la idea de grabar la Tetralogía en estudio. Así, para las óperas románticas esta caja utiliza los registros que con Wolfgang Sawallisch, llevó a cabo Philips en 1961-62. Otro tanto ocurre con el Anillo de Böhm (1966-67), los Maestros de Varviso (1974) o el Parsifal de Levine (1985). Procedente del fondo de DG encontramos el Tristán de Böhm (1966).
Las tres óperas románticas -Holandés (1961), Tannhäuser (1962) y Lohengrin (1962)- aparecen bajo la batuta de Wolfgang Sawallisch, en lecturas ágiles de las producciones de Wieland Wagner -el Tannhäuser demasiado- y con atención a los cantantes. Sawallisch funciona muy bien en el Holandés, se queda en la superficie del Tannhäuser y construye un solvente Lohengrin. El Tannhäuser es el único en estéreo de los años dorados del Nuevo Bayreuth, no así el Holandés, que cuenta con el de 1955 (Keilberth) en sonido DECCA (Testament, ahora recuperado por DECCA en la caja que despues comentaremos) y el Lohengrin de 1967 (Kempe), publicado por Orfeo utilizando las cintas de la Radio de Baviera, con esa atmósfera tan fiel y característica de la emisora. Las direcciones de Keilberth y Kempe se alzan con las cinco estrellas -y el segundo con el excepcional-. En cuanto a los elencos, son sobresalientes, y si bien ninguno se lleva el codiciado excepcional, son buena muestra del insuperable nivel de aquél momento -la predilecta de Wieland, Anja Silja, es protagonista en los tres, aunque en lo que respecta al Tannhäuser se debe a que EMI no cedió a su cantante Victoria de los Ángeles, quien en aquél momento era la Elisabeth de Bayreuth, razón por la que Silja tuvo que ocuparse de las funciones que iban a grabarse, y razón también por la que Victoria declinó cantar aquél año Elsa-. En definitiva, unos registros muy sólidos, ampliamente recomendados como primeras opciones para conocer estas obras y también apetecibles para el wagneriano consumado. Curiosamente, el Holandés, que a mi juicio es el registro más destacado de los tres -con la particularidad de que ofrece la versión original de 1843 en tres actos-, no ha tenido reedición separada de DECCA: sólo en los noventa fue publicado por Philips en CD y después apareció en esta caja1. A día de hoy puede conseguirse en la edición completa de los registros de Sawallisch en DECCA, aparecida en 2024, con los otros dos registros comentados. El Tannhäuser ha sido publicado por ZYX Music y el Lohengrin sigue estando publicado por DECCA de manera separada.
El punto más alto de la caja es el Tristán de Karl Böhm (1966), en la ya rodada segunda producción de Wieland, estrenada en 1962, con un reparto de lujo: Windgassen, Nilsson, Waechter, Ludwig y Talvela. Ex aqueo en lo que respecta a las referencias absolutas con el registro de Furtwängler en estudio (1952, con sonido monoural), aquí con la magia del directo. Único Tristán en estéreo de los años dorados del Nuevo Bayreuth y donde la altura del elenco sólo es homologable al conseguido en 1959 (Orfeo), con la misma pareja protagonista más joven pero con sonido monoaural -Sawallisch en el podio, sobresaliente pero no excepcional-.
Los Maestros de Silvio Varviso (1974) ya son fruto de otra generación, sistemáticamente denostada por la crítica y, sin embargo, aún destacada frente a lo que vendría en los ochenta y noventa. El director suizo desarrolla una dirección competente, más festiva y amigable que solemne o exaltada, que bien puede recomendarse para iniciarse en la obra. El elenco no es sobresaliente, pero cuenta con el Sachs por excelencia de aquél momento, Karl Ridderbusch, acompañado del Pogner de Hans Sotin y el Walther de Jean Cox -habitualmente denostado, pero correcto-, con Hannelore Bode como Eva. Klaus Hirte es Beckmesser y podemos escuchar la curiosidad que supone el Sereno de Bernd Weikl, Sachs por excelencia en los años ochenta y aún en los primeros noventa. Este registro, tras aparecer en CD en la antedicha Richard Wagner Edition de Philips, apareció por separado de forma efímera en DECCA y hoy está descatalogado2.
El otro gran aliciente de esta caja es el Anillo de Karl Böhm (1966-67), en la segunda producción de Wieland, con un buen número de cantantes de la primera generación del Nuevo Bayreuth (Windgassen, Nilsson, Rysanek, Neidlinger, Greindl, Mödl -como Waltraute- y la histórica Dorothea Siebert como Woglinde) acompañados de los de la segunda (Adam, King, Silja, Höffgen, Stewart). En conjunto, la otra Tetralogía de estos años registrada en estéreo -la de 1955, grabada por DECCA y publicada por Testament- es superior en cuanto a batuta (un Keilberth reconocido como director wagneriano por derecho propio), como igualmente en cuanto a rendimiento vocal como conjunto, salvo -y ciñéndonos exclusivamente a lo roles principales-, en lo que respecta a la pareja de welsungos, la histórica formada por King y Rysanek. Ahora bien, el estéreo de mediados de los sesenta mejora el de mediados de los cincuenta.
Si cabría esperar que la caja se completase con el Parsifal de Knappertsbusch registrado por Philips en 1962 y con un reparto de cinco estrellas -Thomas, Hotter, Dalis, London, Talvela y Neidlinger-, los de DECCA probablemente pensaron que con esta grabación se sobredimensionaba la caja y optaron por el Parsifal de James Levine, registrado por Philips en 1985 con un notable reparto de la época, el mejor de aquél momento, a salvo el protagonista, un Peter Hofmann que ya acusaba desgaste-: Sotin, Meier, Estes, Salminen y Mazura. La dirección de Levine es plúmbea. Este registro no volvió a ser reeditado y hoy se encuentra descatalogado. En todo caso, no es peor que el que registró en 1991 con los conjuntos del Metropolitan, pues si bien Plácido Domingo es superior a Peter Hofmann y Kurt Moll pueda ser más poético, Meier, Estes, Salminen y Mazura se imponen.
Casi dieciocho años después, DECCA, en su serie Eloquence, saca al mercado la Richard Wagner Edition Bayreuther Festspiele, una caja verde de 25 CDs que, sin embargo, no contiene todo el Canon de Bayreuth, pues falta el Anillo. La edición prioriza las grabaciones que el sello inglés llevó a cabo en el Festspielhaus a través de su filial alemana TELDEC entre 1951 y 1955, con John Culshaw al frente -el artífice del Anillo de Solti en estudio y, a su vez, quien desestimó volver a grabar en Bayreuth-. Resulta curiosa la inclusión de estos registros, pues a principios de siglo DECCA y TELDEC tuvieron una disputa legal sobre los derechos comerciales de los mismos, fallando los tribunales a favor de esta última -recordamos las ediciones de TELDEC del Parsifal de Kna de 1951 y del Lohengrin de Keilberth de 1953, registros que ahora aparecen en esta caja-. Resulta curioso que aparezca también el Holandés de Keilberth de 1955, cuyo registro en estéreo publicó Testament en 2006. Ahora bien, como el sello inglés se retiró del Festival en 1955 y no regresó, no llegó a registral ni Tannhäuser, ni Tristán ni Maestros. ¿Qué se ha hecho? Pues recurrir a los registros de Sawallisch, Böhm y Varviso que ya aparecieron en la caja anterior y que proceden de DG y de Philips. La aparición nuevamente del registro de Varviso puede parecer discutible, pero es que los únicos Maestros de los años dorados del Nuevo Bayreuth grabados por discográfica fueron los de Karajan de 1951, que obran en el fondo de EMI y han aparecido ya en sellos secundarios (Naxos, Membran, ZYX Music). Hay otras dos grabaciones publicadas de modo oficial por Orfeo, pero utilizando las cintas de la Radio de Baviera: Kna en 1960 y Böhm en 1968, este último en estéreo. Evidentemente, la calidad de los citados es muy superior al registro que nos ocupa.
Como bien es conocido, el Anillo de DECCA en Bayreuth es el de 1955 de Keilberth, al que hay que añadir el fallido de Kna de 1951 -del que sólo ha salido a la luz el Ocaso-, registros ambos que han sido publicados por Testament. ¿Por qué ha aparecido el Holandés y no el Anillo? Misterios. Quizás Testament no haya dado su beneplácito. ¿Y por qué, si se ha acudido a registros que no son de DECCA, no se ha completado esta caja con el Anillo de Böhm? Probablemente razones comerciales: DECCA tiene publicado este Anillo por separado, y la caja ya ilusiona al melómano con suficientes joyas. Incluso, para compensar, se ofrecen dos Parsifales, pues al de 1951 se suma el de 1962, también de Kna y en estéreo, la gran deuda de la caja de 2008.
Esta caja contiene dos registros en sonido monoaural: el Parsifal de Kna y el Lohengrin de Keilberth, dos registros que, para la época y teniendo en cuenta que proceden de representaciones en vivo, están bien grabados y resisten el paso del tiempo pese a las limitaciones de la época. Dicho esto, vamos a repasar el contenido completo:
El Holandés de Keilberth (1955) es el registro más destacado de esta obra en el Nuevo Bayreuth si conjugamos simultáneamente las variables artísticas y sonoras -indiscutiblemente la cima es el de Kna del mismo año, con el Erik de Windgassen, pero el sonido es monoaural y la edición de Orfeo, aunque profesional, no oculta la antigüedad de la toma-. Aquí encontramos un milagroso sonido estéreo y un reparto de cinco estrellas, con una pareja cargada de patetismo y humanidad en Hermann Uhde y Astrid Varnay. Emplea la versión revisada de 1864. Si hubiera que escoger un solo registro de esta obra, esta opción es la más plausible.
Del Tannhäuser de Sawallisch (1962) ya hemos hablado. Vocalmente es un registro importantísimo, si bien superado por el de un año antes (Orfeo). En batuta no es especialmente destacado y se ve claramente superado por los dos de Cluytens -1955 oficial (Orfeo) y 1965 (Opera Depot, no oficial)- y el de Keilberth (1954, no oficial, Archipel, Andromeda, Pan Classics)-. Versión de Viena adaptada en el primer acto y corte de unos compases en el final del dúo de los protagonistas en el segundo acto.
El Lohengrin de Keilberth (1953) había quedado relegado a un segundo plano en las dos últimas décadas, debido a la aparición de distintos registros -primero el de 1954 con Jochum, después los de 1958 y 1959 (este con edición oficial de Orfeo) debidos a Cluytens y von Matacic, respectivamente, y más tarde el de Kempe de 1967 en estéreo (también con edición oficial de Orfeo)-. Es un registro monoaural con elenco de los de siempre -Windgassen, Steber, Uhde, Varnay, Greindl, Braun-. La edición Teldec se encontraba descatalogada, y fue publicado en 2005 por Membran y después por ZYX Music. La inclusión en esta caja pone en valor un registro que hay conocer.
Sobre el Tristán de Böhm (1966) ya hemos hablado, como también de los Maestros de Varviso (1974), un imprescindible el primero y una solución el segundo.
El gran aliciente de la caja son los dos Parsifales de Kna (1951 y 1962), los secularmente recomendados registros, no sólo del Sumo Sacerdote wagneriano, sino de toda la discografía. El de 1962 se beneficia de una toma que capta con fidelidad la acústica del Festspielhaus, con una atmósfera amplia y donde se aprecian las distancias en la escena de la Sala del Grial del primer acto. El de 1951 evidencia lo que DECCA consiguió llevar a cabo tras seis años sin Festival, una nueva etapa y enfrentándose a una grabación en vivo. Un resultado que a los oídos de hoy es más que aceptable. El elenco de 1951 se ha considerado siempre como el ideal: Windgassen, Weber, Mödl, London, van Mill y Uhde, todos en un magnífico estado vocal y con el Kna más ascético posible. El de 1962, que dura 21 minutos menos, presenta a un Kna más flexible en los tempi y más atento al drama. El cambio de elenco -sólo repite London como Amfortas-, pero con grandes nombres, aumenta el atractivo: Thomas, Hotter, Dalis, Talvela y Neidlinger. Ahora bien, el altísimo nivel de todos los Parsifales de Kna (de 1951 a 1964 excepto el de 1953) hace que esta elección obedezca a que son los únicos registros llevados a cabo por compañía discográfica y al hecho de que el de 1962 es el único registrado en estéreo. Así, y por despertar la curiosidad del lector, le apuntaré que mi favorito de los primeros años es el de 1952, con el mismo reparto de principales que el de 1951 -cambia Titurel, ahora Kurt Böhme-, la pareja protagonista se compenetra mejor dramáticamente, la toma sonora tiene más atmósfera y el discurso musical resulta más natural -también lento, pero 9 minutos menos-. De la última etapa, mi elección sería para el de 1961, con el mismo reparto de principales que el de 1962 -cambia Titurel, aquí encarnado por Weber en su despedida del Festival- y el debut en Bayreuth de Gundula Janowitz como una de las muchachas-flor. Hotter está en mejor estado vocal, hay una dulce religiosidad en la batuta -que invierte 5 minutos mas- y el sonido monoaural no es un inconveniente. En todo caso, tenemos una guía comparativa de todos los Parsifales de Kna.
Esta segunda caja se completa con un CD bonus que incluye una entrevista inédita con Irene Dalis y George London -Kundry y Amfortas- a propósito del Parsifal de 1962 y una secuencia de ensayo del Tristán de Karl Böhm que apareció en la época del vinilo y no había sido trasladada con anterioridad en las ediciones en CD. Los CDs se guardan en fundas de cartón que reproducen las portadas originales. El librillo, más completo que el de la primera caja, incluye un ensayo de Peter Quantill relativo al Bayreuth de postguerra y a las circunstancias de cada grabación.
En definitiva, ambas cajas constituyen magníficas primeras opciones para tener todo el Canon de Bayreuth. La primera está completa y tiene mejor sonido -todo en estéreo-, mientras que en la segunda falta el Anillo y hay dos grabaciones -Lohengrin y Parsifal- que son monoaurales. Ahora bien, artísticamente es superior la segunda caja: los dos Parsifales de Kna se justifican por sí solos frente al de Levine, y si bien el Holandés y el Lohengrin de Sawallisch son dos grabaciones sobresalientes, los cinco estrellas que suponen el Holandés y el Lohengrin de Keilberth, con elencos y batuta un punto más altos, orientan la balanza a la segunda caja. A ello, finalmente, debemos añadir la presentación de las fundas de los CDs y el librillo.
Ahora bien, el wagneriano avezado seguro que tiene todos los registros de esta segunda caja, pues el último en aparecer -el Holandés de Keilberth- llegó en 2006, y los demás han estado prácticamente omnipresentes en la era del CD. Pero no olvidemos que los años pasan -yo era un adolescente cuando apareció la caja anterior- y que la vorágine de nuevas ediciones que tuvieron lugar a principios del siglo XXI se han ido atemperando -probablemente más del 80% de los años dorados del Nuevo Bayreuth esté publicado-. Para las nuevas generaciones que se inician en Wagner, esta caja es un indispensable. Y para el melómano generalista que no se haya acercado mucho a Wagner, es una magnífica opción para tener todo el Canon menos el Anillo en registros históricos.
Las dos cajas que comentamos son las mejores del mercado si ponderamos nivel artístico con calidad sonora. Con motivo del bicentenario del nacimiento del Maestro, el sello Membran publicó en 2013 una mega caja de 50 CDs titulada Wagner's Vision Bayreuth Heritage, que recogía todo el Canon -con Tannhäuser y Maestros por partida doble, por incluir un registro del Nuevo Bayreuth y otro de los años cuarenta-, añadiéndose un CD por cada título con fragmentos de interpretaciones históricas. La caja se encuentra a día de hoy descatalogada y utilizaba para algunos títulos fuentes no oficiales cuando esos mismos registros ya habían sido publicados de forma oficial -el Tannhäuser de Cluytens (1955), el Lohengrin de von Matacic (1959), el Tristán de Karajan (1952) y el Oro de Krauss (1953)- o lo han sido con posterioridad -el Holandés de Sawallisch (1959)-. Además, para el Anillo no se ofrecía un ciclo, sino cuatro registros independientes.
Con indudable atractivo, DECCA tiene también publicado todo el Canon en las grabaciones de Solti llevadas a cabo entre 1958 y 1985, sin lugar a dudas el mejor trabajo wagneriano en estudio. También TELDEC ha publicado todo el Canon grabado por Barenboim, combinando grabaciones de Bayreuth con las llevadas a cabo en estudio en Berlín, pero al estar realizadas entre finales de los ochenta y comienzos de siglo, el nivel canoro baja. Por supuesto, EMI y DG publicaron sendas ediciones con todas las óperas del Maestro con motivo del bicentenario de su nacimiento, pero con un nivel mucho más variable y combinando registros de aquí y de allá sin una unidad de época ni lugar.
JUNIO DE 2026.




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